BUENOS AIRES.- Mientras la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, rompió el silencio y apuntó contra Sergio Schoklender, el Gobierno, a través del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, insistió con la estrategia oficial de despegar a la dirigente social de las denuncias sobre supuestas irregularidades en el manejo de fondos públicos destinados a viviendas sociales.
Mientras tanto, el juez federal Norberto Oyarbide anunciaría hoy novedades en la investigación, después de que ordenó que se impida la salida del país de los hermanos Schoklender.
Bonafini, por primera vez y sin voceros ni intermediarios, atacó al ex apoderado de la fundación que ella preside, al señalar que la quería convertir en una empresa y remarcó que "si cometió delito tendrá que pagar".
"Hace un año que empecé a tener discusiones con él (por Sergio Schoklender) porque quería convertir a la fundación en una empresa. Yo le decía: somos todos soldados de este proyecto nacional y popular", señaló Bonafini. Además, la titular de Madres de Plaza de Mayo confirmó: "Acabo de separar a Pablo Schoklender y a otras 16 personas más de la organización, por las dudas, para que quede todo prolijo". "Todos los imputados están separados, porque no vamos a poner en riesgo todo. Sabemos lo que hacemos, cómo podemos responder, pero la cosa está muy seria", indicó. De esta manera, Bonafini salió a despegarse de las acusaciones contra Sergio Schoklender por manejos irregulares de fondos para planes sociales y de los dichos del imputado, quien afirmó que él era sólo "un apoderado más de la fundación" y que la dirección estaba en manos de la titular de Madres de Plaza de Mayo. "Las acusaciones son contra el apoderado, que era Sergio, y contra su hermano. Si cometieron delito tendrán que pagar", aseguró Bonafini.
"Nada que ver"
En tanto, Fernández negó que el Gobierno busque "tapar" a la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, para que no la alcance la investigación. Exhortó a "investigar todo" por las presuntas defraudaciones en el manejo de fondos públicos, aunque opinó que "la Justicia debe investigar a quien crea pertinente. Sin embargo, no creo que sea el caso de las Madres; no tengo dudas de que no tienen nada que ver", dijo.
"Nadie está pretendiendo tapar nada: ¿dónde está el límite de la investigación?", enfatizó Fernández al rechazar la acusación de supuesta protección para Bonafini. Acotó que la Justicia tiene que investigar a todos. No obstante, remarcó: "tengo claro que las Madres no tienen nada que ver con esto. Sé que Hebe de Bonafini no tiene nada que ver con esto: sé cómo vive, cómo se desarrolló toda la vida y sé lo que hace todos los días". En esa línea, destacó la actitud de la presidenta de la fundación de "sacar a todos, al primero, al segundo denunciado y a 16 personas más para que sean investigadas", al expresar que "eso suena a bueno". El ministro aclaró que "quien tenga responsabilidades, deberá pagar por ellas", tras ponderar "la iniciativa del Gobierno nacional de conformar el plan ?Sueños Compartidos?, ejecutado por Madres. (NA-DyN)